Pilar 3: actividad física para la longevidad
«La medicina del estilo de vida considera el ejercicio no solo como una herramienta para perder peso, sino como una polipíldora que modula genes, hormonas y el metabolismo.
Salud cardiovascular
La inactividad física es uno de los principales factores de riesgo modificables de enfermedad cardiovascular. Realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada puede reducir el riesgo de enfermedad coronaria de forma significativa.
«Muévete, es tu seguro cardíaco.» El ejercicio fortalece el músculo cardíaco, ayuda a reducir la presión arterial, mejora la función de los vasos sanguíneos y disminuye el riesgo de infarto e ictus.
El ejercicio aeróbico regular aumenta los niveles del Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro (BDNF), una proteína que actúa como «fertilizante» cerebral, favoreciendo la plasticidad sináptica, la supervivencia de las neuronas y, especialmente en el hipocampo, los procesos relacionados con el aprendizaje y la memoria.
Función cognitiva y cerebral
«El gimnasio es para tu cerebro, no solo para tus bíceps.» Además de fortalecer los músculos, el ejercicio regular es una de las intervenciones no farmacológicas más eficaces para preservar la función cognitiva, reducir el riesgo de deterioro cognitivo y mejorar el aprendizaje y la memoria.
Riesgo de cáncer
La actividad física reduce el riesgo de varios tipos de cáncer, como el de colon, mama y endometrio. Este efecto se atribuye, entre otros mecanismos, a la reducción de la inflamación crónica, la mejora de la sensibilidad a la insulina, la regulación de determinadas hormonas y el mantenimiento de un peso saludable.
«El movimiento es una defensa contra el cáncer.» El ejercicio crea un entorno biológico menos favorable para el desarrollo de algunos tumores y contribuye a mantener un sistema inmunitario más eficaz.
«No es solo músculo, es autonomía.» Mantener la fuerza muscular es el mejor predictor de una vida funcional y saludable en la vejez, permitiéndote ser independiente por más tiempo.
Metabolismo y fuerza (sarcopenia)
El entrenamiento de resistencia/fuerza es fundamental para la longevidad. Ayuda a preservar la masa muscular, Ayuda a preservar la masa muscular, el principal tejido responsable de captar glucosa en respuesta a la insulina, crucial para prevenir la diabetes tipo 2 y la sarcopenia (pérdida y función muscular asociada a la edad).
- Fuerza muscular como predictor de mortalidad por todas las causas en una población aparentemente sana: una revisión sistemática y metaanálisis de datos de aproximadamente 2 millones de hombres y mujeres.
- Incorpórate a la actividad física a tu vida diaria: camina más y siéntate menos.
- Fuerza de agarre manual y resultados de salud: Revisión general de revisiones sistemáticas con metaanálisis de estudios observacionales
- Relación dosis-respuesta entre la actividad física y el riesgo de enfermedad coronaria: un metaanálisis.
- Directrices de la OMS sobre actividad física y comportamiento sedentario.
- El hipocampo envejecido: interacciones entre el ejercicio, la depresión y el BDNF.
