El estrés prolongado desregula el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HPA), alterando la secreción de cortisol y manteniendo activada la respuesta fisiológica al estrés. Como consecuencia, puede favorecer la resistencia a la insulina, la acumulación de grasa abdominal, los trastornos del sueño y alteraciones en la función del sistema inmunitario.
Eje hipotálamo-hipófisis-adrenal y estrés
«El estrés crónico es un ladrón silencioso.» No solo afecta tu ánimo; también puede aumentar el apetito, dificultar el control del peso y alterar procesos metabólicos que influyen en la salud a largo plazo, incluso si comes bien y haces ejercicio.